alexa Cruz de Yalálag esperanza para la humanidad
OAXACA
La Cruz de Yalálag

Adentrarse en el infinito universo de Oaxaca, es extasiarse no sólo con su pasado glorioso, sino de su innovación constante. Oaxaca tiene una misión extraordinaria: compartir su vida, tonalidades, vestigios arqueológicos y legado cultural con el mundo. Y es justamente en la Sierra Oaxaqueña, donde prospera la comunidad Zapoteca de Yalalag; tierra portentosa que se atavía de color con su diversidad de flores silvestres, y en donde nace la inolvidable Cruz de Yalálag, un sello distintivo de su comunidad.

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Hay diferentes diseños

Sea desde una perspectiva cósmica, social o religiosa, para los oaxaqueños la simbólica Cruz de Yalálag representa su fortaleza y esperanza. La Cruz personifica el mundo con sus cuatro rincones y orientaciones. El tránsito del dios Sol de Este a Oeste y el cruce de la vida humana de Sur a Norte. De ella penden tres adornos: el izquierdo significa el cielo, el derecho la tierra y el central, el viento; itinerario de la deidad Cosijo para hacerse historia humana y servir a su comunidad. En los extremos cuelgan cruces fincadas en corazones. Los lugareños aseguran que según se combine con otros elementos, la emblemática cruz enriquece su significado, y de acuerdo a su tamaño y forma, podrá advertir el estado civil de sus mujeres.

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De la comunidad Zapoteca de Yalalag

Para dar vida a cada Cruz de Yalálag, los orfebres de Oro de Monte Albán han hecho suyo lo mejor del espíritu de la creación: la destreza, la precisión y la pasión. No exenta de transformaciones y adaptaciones, año con año, los orfebres oaxaqueños han incorporado en sus diseños diversos materiales como: oro, plata o madera. Lienzos que cobran vida, hechos manualmente en los talleres de Oro de Monte Albán mediante dos técnicas utilizadas desde épocas inmemoriales: el tejido de filigrana y el vaciado a la cera perdida, conservando la herencia de nuestros antepasados, dotando cada diseño con fe, esperanza y caridad, y creando un vínculo de unión invisible entre quien adquiere una joya y quien la recibe no solo en estas fechas, sino los 365 días del año.