alexa Juan Carlos Castillo, una vida dedicada a la nutrición clínica en México

nutrición, médicoEl médico internista Juan Carlos de la Cruz Castillo Pineda, egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y actualmente profesor adscrito a la Facultad de Nutrición de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), ha dedicado su vida al desarrollo nutrimental de México y América Latina, así como a la educación profesional en diversas universidades.

En entrevista exclusiva para la Agencia Informativa Conacyt, Castillo Pineda ha relatado cómo fue que descubrió su pasión por la medicina interna y además la docencia. Sobre ello explicó que el Hospital General de México, al cual le profesa un profundo cariño y agradecimiento, le sirvió para interesarse por la relación informativa del estado de los pacientes que ingresaban durante su guardia, además del proceso de formación que implicaba la estancia en dicha organismo, donde los mentores y alumnos aprendían por igual.

“Cuando yo estaba terminando mi primer semestre en la UNAM me invitaron al concurso para ser instructor del Laboratorio de Histología; de un grupo de ciento veinte alumnos, solo quedamos veinte. A partir de ahí descubrí una vocación que no sabía que tenía: la vocación de la enseñanza. Me puse en contacto con la academia y eso fue muy satisfactorio, me di cuenta que poder compartir algo que habías aprendido era algo que valía la pena”.

nutrición, médicoLa residencia especializada en medicina interna le agudiza el sentido de pertenencia y atención por sus compañeros y pacientes, donde su curiosidad y capacidad de análisis le van despertando una intuición cuantificativa para los problemas y enfermedades, habilidad que más adelante terminaría por explotar.

Su incursión en Morelia

En 1985, luego del terremoto que sacudió la Ciudad de México, el médico Juan Carlos Castillo fue reubicado al Hospital Regional del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de la ciudad de Morelia. El ritmo y estilo de trabajo en esta ciudad le dan la oportunidad de conocer casos clínicos diferentes, y además de aportar su conocimiento cualitativo para mejorar el servicio ofrecido por la unidad, contribuyendo a la modernización de las instalaciones y el sentido analítico de las causas patológicas.

Cuatro años después de su arribo, el hospital ha evolucionado para ofrecer un servicio práctico y moderno, con el equipo y personal apropiado en cada sector, mejorando la calidad de vida de los michoacanos. El estudio y posterior reporte ofrecido por Castillo Pineda, indicando los distintos focos de atención que requería la unidad, le había traído a la ciudad un beneficio silencioso y decisivo.

A finales de los años ochenta, el médico internista se propone ahora traer a Morelia la nutrición enteral y parenteral a los pacientes en cuidados intensivos. La nutrición artificial se convertiría entonces en una de las técnicas médicas más demandadas para el trato del paciente. “Alimentando a los pacientes por la vena nos dimos cuenta que literalmente se comenzaron a salvar vidas. Mandar a un paciente de Morelia a Guadalajara, por ejemplo, en un viaje de seis horas y en pésimas condiciones era imposible; cuando se tiene este recurso, los pacientes graves tenían una mejor asistencia”, recuerda.

Luego del éxito arrojado de estas implementaciones, Castillo Pineda se embarcó en un proyecto mucho más ambicioso: llevar este servicio a todas las áreas del centro médico. En julio de 1992, el Hospital Regional de Morelia adquiere un plan formal de terapia nutricional.

Participación en asociaciones internacionales

El médico internista ha impartido más de 500 conferencias, cerca de la mitad de carácter internacional. Actualmente continúa disfrutando de la docencia en la Universidad Michoacana. “Creo que el gran mérito de esto es que todo me lo enseñaron los pacientes, ellos fueron mis maestros. Estar atendiendo enfermedades y siempre hacer análisis estadísticos me ha dado la oportunidad de participar en varias contribuciones. Yo soy un doctor clínico y académico, no tengo muchas publicaciones porque me dedico más a atender de primera mano a los enfermos”.