alexa Jóvenes, ¿adictos al porno?

En la vida real, la adicción a la pornografía online se ha convertido en un problema

pornografíaLa cercanía de nuestra vida diaria con Internet y los dispositivos móviles nos ha permitido acceder a una gran variedad de información y conocimientos, así como subir, intercambiar y descargar material en la red, lo cual complica estar al tanto de los sitios a los que los niños y adolescentes entran.

Una de las situaciones de riesgo a las que los cibernautas se pueden enfrentar en Internet es la pornografía y ésta puede desembocar en una adicción, actor silencioso que se presta a tener lugar en cualquier dispositivo móvil. Gran parte de los adictos comienzan a edad temprana, cuando aún son niños, se exponen a imágenes que distorsionan su percepción sobre la sexualidad, su propio género así como el opuesto.

Quien está involucrado con ello difícilmente lo compartirá con alguien más, sin embargo, existen señales que indican adicción a contenidos inadecuados como lenguaje inapropiado para la edad, ansiedad y depresión, problemas para dormir y actitudes negativas sobre la sexualidad. Al poner al adicto en abstinencia su necesidad de recaer es intensa y resulta muy difícil resistirse cuando es algo que está a una búsqueda de distancia.

Mariel Cuervo, vocera de la iniciativa "Para un Internet Seguro", afirma que existen 5 etapas de adicción a la pornografía:

Exposición: en la mayoría de los casos, la primera exposición es accidental o involuntaria, ya sea en Internet o fuera de él, por ejemplo, revistas que comparten los compañeros del colegio.

Adicción: después de esa primera exposición, se genera la curiosidad por saber y ver más; en este punto la adicción comienza a desarrollarse, pues se busca activamente la pornografía, convirtiéndose en una "droga".

Degradación: pasado un tiempo de exposición, el adicto busca imágenes o videos que le causen mayor placer de géneros pornográficos, que al principio puedan parecer desagradables e inaceptables, pero con el tiempo se vuelven disfrutables y normales.

Desensibilización: con el paso del tiempo, las imágenes y videos que le producían placer dejan de hacerlo, desencadenando un efecto muy nocivo: la necesidad del adicto a su dosis de pornografía para sentirse bien.

Tomar acción: este es el punto cúspide de la adicción a la pornografía. En algunas ocasiones, los adictos deciden trasladar al plano real aquello que han experimentado virtualmente y, dependiendo del tipo de material que consumían, pueden llegar a delinquir o transgredir a otra persona.

La herramienta más fuerte para evitar una adicción a la pornografía, es la comunicación. Escucha qué opinan tus hijos sobre la pornografía en Internet, comparte tu opinión con ellos y crea lazos fuertes y sanos de confianza sobre este tema y también sobre la sexualidad, para que sepan cómo actuar, respetarse a sí mismos y a su entorno. Haz de Internet un espacio para la comunicación sana.

“Para Un Internet Seguro” es una iniciativa respaldada por SAINT, empresa en Tijuana dedicada al desarrollo de tecnologías de seguridad web, filtrado web y administración de contenido que busca cambiar la falta de conciencia por educación mediante pláticas y conferencias sobre las situaciones más comunes entre los internautas: redes sociales, grooming, pornografía y ciberbullying.