alexa Intermoda: de la moda, lo que te da ganancias

La originalidad no debe estar peleada con la posibilidad de negocios, para ello es importante el diseño aterrizado y una buena planeación. ¿Qué sigue en la historia de este evento?

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Anna Fusoni, Analista de Moda y conferencista de Intermoda; y Héctor Reyes, Presidente de Intermoda

Estar en Intermoda requiere de comprender el tema del negocio desde dos perspectivas: las grandes marcas que, probablemente, traen nuevos artículos y renuevan sus convenios con los compradores; y el espacio de difusión y de primer contacto para los recién egresados que son seleccionados para Designers Corner. En el primer caso, la expo opera para mantener en movimiento esa división consolidada de la industria. En el segundo, lo que se pretende es facilitar un área donde los talentos emergentes exhiban sus proyectos para darse a conocer y abrir posibilidad de ventas.

Ambas opciones existen ahí en torno al comprador quien, de tener claro el concepto a manejar en su tienda o boutique, sabrá elegir productos que le convengan y diferencien. Una no es competencia directa de la otra, sus “tiradas” son distintas. Los grandes expositores llevan productos más comerciales para los que tienen capacidad de reproducir masivamente. Las marcas pequeñas o de diseñador se enfocan en colecciones reducidas que miran a una experiencia personalizada para el cliente. 

La complicación viene para este segundo rubro al momento de capitalizar su trabajo. Anna Fusoni, Analista de moda, advierte que los nuevos diseñadores deberían manejar sus marcas. “No están anclados en la realidad con un business plan. Una colección de prendas básicas es lo que les asegura ingresos para cubrir todos sus costes. A eso pueden incluir algunas prendas que marquen diferencia de los demás y, para pasarela o revistas, confeccionar piezas con un diseño más elaborado, propositivo y de mayor costo”, manifiesta la experta. 

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Calzado de la marca Piadina, procedente de León, Guanajuato

“Todos quieren ser divas y las divas duran poco. Viven en el sueño que les venden las escuelas de diseño, que ahora abundan como nunca antes”, subraya la también conferencista de Intermoda. “Muchos se quedan en el camino por no saber estructurar su negocio. No necesitan producir mucho, la maquila grande es para los grandes. Su mercado es más acotado. Si toman de las tendencias lo que va de acuerdo a los estilos de vida y al interés del consumidor, tendrán un buen producto que van a vender si está en precio”, indica.

Como se ha sugerido, este escaparate de moda ofrece una ventaja significativa para entablar negocios, aunque, con el pasar de los años, el sistema que tan bien ha funcionado puede no rendir de la misma forma en las ediciones recientes. Una de las jóvenes colaboradoras de maquillaje en área de pasarelas, con unos cuantos años de ser parte de la expo, comparte que recientemente el flujo de asistentes ha disminuido y que no hay reinvención en las dinámicas para capturar a los clientes.

A 45 días posteriores al evento, la venta de espacios para el siguiente está hecha en un 80% y la mayoría de las marcas se sitúan exactamente en el mismo lugar, porque es donde se acomodan mejor y donde los ubican sus clientes. Naturalmente, para los organizadores es prioridad la preferencia de sus leales expositores. El problema, cabe señalar, se divide en dos: la monotonía del recorrido, con una categorización de pasillos o secciones muy general, y las marcas nuevas que “rellenan” los espacios restantes, pues no necesariamente son los más vistosos.

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Color en líneas y figuras geométricas

“Podría aprovecharse mucho del potencial artístico de los diseñadores novatos en la colocación de los stands. También serviría incorporar a las nuevas tecnologías, algo que mejore la experiencia del usuario para que en verdad se viva la moda”, observa la asistente de maquillaje y comunicóloga, pues a su parecer todo permanece igual y abre la incógnita sobre si en verdad existe un enlace de negociación para que las marcas sean proveedores, o sólo se queda en la venta al mayoreo del momento. Según los organizadores, sí se da seguimiento a los convenios nacidos en los cuatro días de expo y los beneficios generados por ellos.

Tanto Anna Fusoni como Héctor Reyes, Presidente de la expo, concuerdan en que el confeccionista mexicano no debe ser maquilero, sino convertirse en una marca. Asimismo, es necesario un cambio en el consumidor y el comprador en las expos se debe profesionalizar. Compradores como Silvia Márquez, de la boutique Funky Bazaar en Cozumel, Quitana Roo, relatan ante la oferta similar de los expositores cada vez se hace más complicado encontrar aquello que va a buscar: una propuesta de diseño. Pero si tienen claro qué clase de productos quieren, los fabricantes y marcas tendrán que dar un giro para satisfacer esas preferencias.

Una respuesta a ello es la marca Black Fever de Jalisco, perteneciente a la familia Ramírez Jiménez. Soraida, cabeza y administradora de la misma, trabajó alrededor de 25 años como fabricante de ropa para marcas de ventas por catálogo, hasta que decidió aventurarse por su cuenta con el deseo de ver su propia marca en las etiquetas de las prendas que confecciona. Sumó las habilidades de diseño de su hijo Ernesto a su experiencia y contactos para producir una colección juvenil, de figuras y colores alocados, que se destaca entre el resto de los expositores y captó, en especial, la atención de Silvia. 

La proyección a futuro de Intermoda, declara su Presidente, es mantener el apoyo a futuros talentos, conservar y buscar nuevos empresarios y promover las cadenas productivas integradas. Sin embargo, para ese fin habrán de valorar alternativas para que la expo, efectivamente, siga cumpliendo su carácter de plataforma de moda número uno en Latinoamérica y no rezagarse. Como dice Enrique Alfaro, alcalde de Guadalajara: “éste es un destino urbano de innovación. Debemos aprovechar las aptitudes de los jóvenes tapatíos para consolidarnos como capital de moda”.

Galería

Alberto Rodríguez Couture.jpg CHOUROOM.jpg Calzado de Piadina elaborado con corcho natural.jpg Colores básicos para diseños elegantes.jpg Compradores y expositores interactúan.jpg Cortes asimétricos dan una caída distinta a la falda.jpg Detalles en corset, mangas y accesorios.jpg Diseñador nicaragüense, Víctor Castellón.jpg Diseñadores de PRISMA.jpg Diseños de Alberto Rodríguez.jpg Familia Ramírez Jiménez, dueños de Black Fever.jpg Inspiración en la época victoriana.jpg Pasarela de clausura.jpg Pasillos del CHOUROOM.jpg Propuesta para ropa masculina de PRISMA.jpg Ropa de Poizon en el CHOUROOM.jpg Vestido con encaje, listón y transparencias.jpg Vestido de diseño sencillo y distinguido.jpg Vestido de novia en capas.jpg Vestidos de noche.jpg