alexa Malestar entre los socios de la AMAV-CDMX porque su presidente no convocó a elecciones y actúa como dictador
AMAV-CDMX
Fidel Ovando
Al parecer, se avecina cisma en la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes de la Ciudad de México (AMAV-CDMX). Se prefigura porque atraviesa momentos delicados de probable división entre los socios. Un grupo de éstos decidió enviar carta a Julián Arroyo Corvera, presidente durante el periodo 2018-2020, en la que le reprochan haber decidido no convocar a elecciones de nuevo presidente o, en su defecto, buscar la reelección.

Para conocer su punto de vista al respecto, hablamos con Fidel Ovando, antecesor de Arroyo Corvera en la presidencia de la agrupación. Comentó que “el periodo de Julián concluyó el 30 de noviembre pasado; debió convocar a elecciones en julio y dice que no lo hizo porque la pandemia impedía las reuniones para el caso. Los coasociados le pidieron junta virtual pero no aceptó, decidió quedarse en la presidencia sin convocar a asamblea y eso no está permitido por los estatutos internos, ni por la ley de cámaras y asociaciones”

“Estoy convencido que debió convocar a elecciones y ganarlas, pero optó el camino desapegado de los reglamentos y estatutos de la asociación”. Además se dio un retroceso de años, pues eliminó varias vicepresidencias sin consulta a los socios e hizo modificaciones a los estatutos”.

Aseguró que “de alguna manera, el presidente en turno tiene autoridad para nombrar comisión que revise y proponga cambios, y son los socios en asamblea general quienes deciden si las aceptan o no, pero tampoco los tomó en cuenta, ni convocó a elecciones y un delito más grave es que desconoció a la comisión de Honor y Justicia y nombró otra, y eso también es sólo facultad de los socios por votación mayoritaria”.

Asimismo Fidel consideró que es muy legítimo buscar la reelección, pero debe tener la aprobación de los socios en asamblea general. Autoproclamarse no es la mejor opción para él ni para ningún líder de organización alguna. El reclamo

por esa conducta anómala nace de la propuesta de varios de los asociados que buscamos que haya cuentas claras y estamos en todo nuestro derecho, no tiene que haber problema para rendir cuentas y mucho menos cuando no estamos de acuerdo con lo que se nos informa.

Por otra parte, Fidel Ovando afirmó que “cuando dejé la presidencia le aseguré a Julián que dejaría que hiciera su propio camino, sin que sintiera mi sombra. Por eso él y la mayoría de los socios saben que tomé distancia de la asociación hasta ahora que me pidieron firmar el documento para buscar que se apegue a Derecho y a los estatutos”.

“Requerimos de unidad, especialmente en estos tiempos de crisis que estamos viviendo en el sector turístico. Es muy importante la unidad de los gremios y de las empresas con sus líderes, y ellos –los lideres— deben estar a la altura de sus representados y velar por sus intereses, no atropellarlos y no faltarles al respeto”, dijo.

Planteó que “la AMAV-CDMX conserva buen nombre, más digno y representativo que el de otras organizaciones, y no está bien caer en este momento en un estilo de dirección dictatorial. Nuestra agrupación representa a empresas, no a sindicatos, y violar de manera flagrante los estatutos y las normas de la asociación no es el camino. Ojalá se dé un paso atrás y Julián decida hacer las cosas de manera legal y transparente por el bien de la asociación”.

Para dar idea de la confianza que le tenía a Julián, informó que él le propuso a la asamblea general que fuera el siguiente presidente y fue votado unánimemente, y “podría ser que su negativa actitud sea porque lo mal aconsejan algunos de sus allegados, como Antonio Manzo y René Rodríguez entre otros; me avergüenza que me dicen que decidí mal al proponerlo como sucesor, al convertirse en veleta de intereses muy particulares”.

“Ojalá enmiende el camino en bien de la AMAV-CDMX, que ha perdido socios y quizá quedan 40 o 50 nada más”, concluyó.