alexa Mayakoba, el lujo en medio de la naturaleza
MAYAKOVA
Andaz Mayakova

Lo mejor en esta temporada y ante la proximidad de las vacaciones de Semana Santa es ser viajros responsables en Mayakoba, joya caribeña frente al imponente azul turquesa del mar, rodeado de selva tropical es uno de los destinos que, desde sus inicios, ha logrado ofrecer seguridad, confianza y oferta habitacional sin precedentes en el sector inmobiliario, ofreciendo desarrollos residenciales únicos en medio de la naturaleza. 

Sin desconectarse o romper con el lujo de la vida moderna, los  inversores del sector residencial de lujo y ultra lujo se mueven en sentido distinto al general, y han encontrado en Mayakoba punto de diversificación único gracias a que sus villas, están envueltas con los colores de la vegetación y el sonido de la fauna local, lo que sin duda las convierten en opción para vacaciones tranquilas y relajantes inspiradas por la cultura Maya, con distintas experiencias para los visitantes y les permite sentir bienestar físico inmediato.

De de la propuesta del destino, hay cuatro resorts presentes y sus zonas residenciales con personalidad distinta que responde a las necesidades de los huéspedes: diversión en familia, amantes de la aventura o  romanticismo. Todo esto, bajo modalidades que desde su origen han creado exclusividad plena en sus residencias, aislando naturalmente a sus habitantes, para así lograr privacidad única.

MAYAKOVA
Fachada Coral

En tiempos donde el distanciamiento social logra ser elemento clave para preservar la salud, la oportunidad de adquirir bienes inmobiliarios en las colecciones de residencias de Mayakoba garantiza inversión donde la protección y amenidades exclusivas permiten a los dueños romper la rutina con seguridad, con hogar entre los fairways del campo de golf, las tranquilas lagunas o el frondoso manglar.

Las cualidades que otorga tener hogar conectado al lujo y la naturaleza, sin duda añaden la posibilidad de tener experiencias únicas diariamente, como poder practicar con toda comodidad deportes acuáticos como surf, esnórquel, jet skis o viajar a bordo de un yate VanDutch 55” en el nuevo Centro de Buceo y Actividades Acuáticas.

Sin duda, tener acceso a vivir dentro de este destino es oportunidad única. No es por nada que uno de los clubes de playa con acceso a los propietarios lleve por nombre “Aquí me Quedo”, ya que desde el primer segundo en que los visitantes son testigos de las estampas de vibrantes colores que se dibujan en el firmamento al atardecer, se crea especie de pacto entre el huésped y el tiempo que se detiene y le da magia instantánea al día a día. Además, bajo el beneficio de poder vivir en hogar operado por las marcas hoteleras del destino, preocupaciones como ir al supermercado, limpieza, o cualquier otro servicio necesario, se ven aliviadas al alcance de una llamada.

Las 250 hectáreas que conforman al destino y que se extienden por selva, manglares, lagunas, dunas y playa del complejo, se han convertido no solo en destino de descanso y placer, sino en santuario de conservación de la biodiversidad de la tierra y el mar, bajo el máximo lujo, confort y privacidad con la calidez característica de los mexicanos.