alexa Día de la mujer, hasta que el deseo se cumpla

Un día como hoy, 8 de marzo, genera controversia alrededor del mundo desde 1977. Un día como hoy en que celebramos el Día Internacional de la Mujer. ¿Qué es ser mujer? ¿Tenemos, mujeres y hombres los mismos derechos? ¿Por qué es necesario un día en que se reconozca especialmente a la mujer? ¿Por qué no existe el día del hombre, si tanta “igualdad” se persigue? Aún hay muchas preguntas, cuyas respuestas tratan de ser más precisas con los años y este día nos ayuda a reflexionarlas.

MUJER

Palabras y hechos

Entrando en tecnicismos, si hay un concepto estigmatizado y constantemente malinterpretado es el de feminismo, el cual se define como “la doctrina de la igualdad de derechos para la mujer basada en la teoría de la igualdad de los sexos”, según el autor Richard Evans. Sin embargo, los ideales del feminismo se han pulido de manera que en la actualidad hablemos, más bien, de -equidad-, en el entendido de una justicia natural, de dar a cada uno lo que merece sin perjudicar al otro, como determina la RAE.

A partir, aproximadamente, del siglo XVIII, escritores, pensadores y mujeres desde distintos ramos, todos de alguna manera feministas, coincidían en el máximo fundamento del feminismo: la lucha de las mujeres por ser tratadas con respeto y contar con derechos que nos validen como miembros de la sociedad. Somos capaces de una participación plena e igual en la política y la justicia. La mujer no es una minoría, pero se ha enseñado a verla como tal.

De acuerdo con la filósofa Mary Wollstonecraft (1759-1797), estando ambos dotados de razón, el predominio del hombre sobre la mujer es arbitrario. Con cambios en la educación, contribuiríamos, en conjunto, a mejorar el entorno. Junto con los hombres, en igualdad de condición, lograríamos mejores cosas para el progreso de las comunidades. Nadie habla de competencias, sino de uniones. Desde aquellos años es lo que se persigue.

Charles Fourier (1772-1837), pensador francés, y el economista John Stuart Mill (1806-1873) empatan puntos de vista sobre la emancipación de la mujer. Cada uno señala que puede ser considerada como un aspecto de progreso social desde la barbarie hasta la civilización. Y así es, una vez deshaciéndose de los múltiples prejuicios que impiden que la mujer se desarrolle con libertad, una nación podrá llamarse progresista.

MUJERHabrá para quienes hoy en día resulte chocante acuñar el término, argumentando que todos tenemos, o deberíamos tener, los mismos derechos. Mas, si no fuera necesario, esta lucha no existiría y eso lo podemos observar fácilmente a nuestro alrededor: en la calle, en los medios, en las redes sociales, incluso en nuestras casas, en general, en nuestro día a día. Decir que aún hay mujeres acosadas, violadas, secuestradas, reducidas a un objeto de deseo y más parecerá muy fuerte, no obstante también es muy real.

Aprender a usar el término

Las diferencias entre sexos se ven acentuadas por imposiciones sociales y es lo que conlleva a los malos tratos de uno hacia otro. La existencia de vertientes radicales provocan que se piense que todas las feministas comparten sus mismos fines. Las redes sociales se han vuelto especialistas en desprestigiar y distorsionar la verdadera intención y la esencia del feminismo, al grado de adoptar el término –feminazi- para insultar a quienes se proclamen feministas.

Por feminazi, sin que la palabra deje de resultar ofensiva, cabría entender a un feminismo desvirtuado, radical, como se mencionaba antes, cuyas partidarias están a favor de la dominación de un sexo sobre otro, son reaccionarias y acuden también a descalificar al otro. La volubilidad de los usuarios de redes sociales es tanta, y tan mal informada, que les es muy fácil difundir y hacer viral una idea equivocada, sobre todo, señalar a quienes luchan y trabajan por ideales sensatos. ¿Por qué es motivo de burla que una mujer quiera ser tratada con dignidad y respeto?

Bajo ningún motivo se busca la imposición de determinada forma de sexualidad. Simplemente las ideas en cuanto a ésta y a la concepción que se tiene sobre lo que representa la familia deben evolucionar junto con la sociedad, que se encuentra en constante cambio, y no permanecer estancadas ni demeritar a quienes no concuerden con lo una vez denominado como “correcto”. El tiempo transforma y nada permanece intacto, ni el pensamiento, ni las teorías, ni las leyes.

Necesitamos hablar de los hombres

Entre el hombre y la mujer existen obvias diferencias anatómicas y fisionómicas que a cada uno dotan de cierta particularidad de acuerdo con las funciones que su cuerpo desempeñan. Nadie niega tales contrastes, no somos lo mismo y sin embargo, poseemos las mismas capacidades y pertenecemos a la misma especie.

Lo que realmente determina cómo nos vemos los unos a los otros son las construcciones sociales, las expectativas que se han conjuntado a través del tiempo acerca de cómo una persona debe actuar y cómo no, resultado de las experiencias vividas. El conflicto se da cuando estas construcciones sociales son impuestas al grado de verse como aquello que –deben ser- pues supone lo “normal”.

MujerEn el caso de los hombres, desde pequeños se les configuran determinados atributos, los cuales tienen la obligación de cumplir para poder denominarse como tales. Es esta configuración la que pasa a formar parte de su identidad y para gozar de la aceptación del resto, es necesario exhibirse y probarse y así, ser reconocidos. Se les enseña a cumplir con un “rol” de cuyas pautas es imprescindible estar al tanto para no desviarse de éstas y arriesgar su condición de varón.

 

El modelo referente que se les inserta es el de una masculinidad dominante, en la cual ellos mandan y establecen relaciones de poder mediante la subordinación y desvalorización, en las cuales se superponen a las mujeres, y a ciertos hombres (masculinidades hegemónicas y subordinadas), y se escudan en el “así son los hombres” al asegurar ser algo natural de sí mismos.

No basta con comportarse como hombre, deben lucir como uno. Verse imponentes y dominar. Pareciera que viven al pendiente del grado de masculinidad de sus acciones, siendo inválido aquello que no fuera propio de un auténtico varón. La masculinidad hegemónica se encuentra vigilante ante cualquier anomalía a los supuestos atributos con los cuales el hombre debe contar.

La idea de un “movimiento masculinista”, frente al apoyo y movimientos feministas, parece surgir de la necesidad de generar espacios de discusión exclusivos para hombres, lo cual es fundamental, pero expresado así sugiere la idea de un revanchismo o reacción frente al feminismo y la lucha de las mujeres.

MUJERLa formación de consensos para una sana convivencia entre hombres y mujeres es lo primordial. El objetivo no es la rivalidad, ni poner a uno por encima del otro, sino que en conjunto vean por el beneficio de ambos y se dediquen a mejorar su entorno, así como desechar las imposiciones de la sociedad acerca de los modelos y referentes que un individuo (masculino, femenino) deba acatar sólo por cumplir con lo “aceptado”.

Tras el papel y la pantalla

Los medios de comunicación, la publicidad y mercadotecnia suelen colocar a las mujeres como sujeto y objeto de manera sexista y misógina. Productos, como las bebidas alcohólicas que se vinculan al sexo, se acompañan de una mujer, quien deja de ser dueña de sí misma. Mujer es igual a sexo. El rol que se espera que cumpla no rebasa. su condición de objeto.

Publicidad, novelas y demás contenidos audiovisuales hacen notorio esta minimización de la mujer como un atractivo visual y un objeto disponible para su uso. Se hace referencia a su actividad sexual y a lo provocativa que pueda resultar para las fantasías masculinas haciendo un uso y abuso de los cuerpos femeninos.

De lo anterior deriva un falso imaginario y un estigma contra las mujeres, al presionarlas para ejercer su sexualidad como sea y desplegar una serie de consecuencias negativas que, a la larga, irían desde enfermedades de transmisión sexual a embarazos no deseados, ya que no hay una cultura bien definida de la apropiación de la mujer de su cuerpo.

MujerLa mujer se utiliza como atractivo de ventas, sin tomar en cuenta que se le está denigrando. Es tan común encontrarse con anuncios publicitarios de este tipo que si llega a transmitirse alguno que insinúe lo contrario, causa conmoción y escándalo. Mas, lo que debe proponerse es una regulación de dichos contenidos sin atacar u ofender de ninguna manera a ninguna persona, bajo ninguna condición.

Una acción no está hecha hasta que no está dicha

El feminismo tiene el propósito de abolir la inequidad perpetuada y promover una convivencia pacífica. La mujer debe tener la opción de decidir sobre su cuerpo, sobre lo que quiere hacer, sobre con quién quiere estar, sobre su vida. La mujer debe tener el derecho a decidir y a vivir como más le parezca, sin miedo, con respeto y dignidad.

La educación es necesaria para aprender a escuchar y así entender que si una mujer lucha por la equidad y sus derechos, es porque los merece tanto como el hombre, sencillamente porque los dos somos seres humanos. Hasta que ese día llegue oficialmente a todo el mundo, que el esfuerzo y la lucha continúen. Feliz Día Internacional de la Mujer.