alexa Personajes
INDUSTRIA-DE-REUNIONES
Eduardo Chaillo, CMP, CMM, CASE Global
General Manager LATAM Maritz Global Events

No tengo duda de que uno de los mejores programas que ha implementado la Secretaría de Turismo de México, en los últimos tiempos, es el que se denomina “Conéctate al Turismo” ya que busca influir de manera práctica en los efectos indirectos e inducidos de tan noble actividad económica. Al promover el que los prestadores de servicios directamente relacionados con el visitante consuman productos y servicios competitivos en el país, detonan automáticamente el desarrollo económico de la región en que están instalados.

Por otro lado, no es nueva la visión tanto en la actual administración (que en la parte turística lidera el Secretario Enrique de la Madrid), como en la administración entrante (en turismo ha sido anunciado que el Prof. Miguel Torruco será el Secretario) de que más allá del volumen de visitantes al país, la prioridad en las políticas públicas tendría que ser la de buscar aumentar el gasto promedio del turista internacional y con ello incrementar el ingreso de divisas a México por este rubro. Me parece que hay un deseo real y sincero de que el turismo se convierta en un mecanismo de distribución del ingreso.

La industria de reuniones conecta con el éxito turístico al:

  1. suavizar la marcada estacionalidad del turismo tradicional y por lo tanto coadyuvar a mejorar la ocupación promedio de la planta hotelera nacional
  2. provocar una derrama económica mayor en la ciudad que eligen para su celebración (recordemos que el gasto en reuniones llega 50% a prestadores de servicios turísticos y 50% a otras industrias)
  3. constituir una herramienta de mejora de reputación de los destinos sede y multiplicador de la promoción turística (ya que muchos de los que vienen por primera vez como participantes a una reunión regresan para sus viajes de placer, culturales, familiares) y…
  4. elevar los estándares de profesionalización de los prestadores de servicios al tener que atender una demanda exigente y sofisticada, con necesidades radicalmente distintas a las de los turistas de placer.

A pesar de todo lo expuesto, me parece que la significancia de la industria de reuniones claramente trasciende los efectos económicos (aun contando los indirectos e inducidos que son muy relevantes) para las comunidades.

Me pregunto si nos hemos propuesto medir la derrama en conocimiento, por ejemplo: ¿cuántos académicos y estudiantes locales son beneficiados con educación de calidad al participar en una reunión que llega a su ciudad? ¿cómo evolucionan los sectores profesionales después de que llevan a cabo sus seminarios, congresos, coloquios o convenciones?

TURISMO-DE-REUNIONES
Las reuniones son el perfecto vehículo para distender conflictos...

También vale la pena explorar si derivado de la celebración de reuniones en una entidad se detonaron decisiones en cuanto a inversión pública o privada en determinado campo, clúster o sector económico. Muchas veces en las convenciones o congresos se discuten o evalúan proyectos productivos que resultan en inversión extranjera directa impactando directamente a las comunidades locales.

Las asociaciones y corporaciones que organizan eventos en los diferentes destinos del mundo, igualmente traen la misión (es una tendencia prácticamente universal) de contribuir o dejarle algo de beneficio a las comunidades que visitan a través de programas de Responsabilidad Social Corporativa. Así, veremos cada vez más, participantes internacionales en nuestros destinos pintando escuelas, plantando árboles, (a los médicos) ofreciendo consultas o practicando cirugías gratuitas, etc. Mi pregunta, sería no sólo si estamos midiendo estos efectos, sino si estamos, como país aprovechando esta generosa tendencia. Habría que reconocer que México está entrando apenas en este tema y que otros países receptores de reuniones nos llevan alguna ventaja en su aprovechamiento.

Por último y no menos importante, me parece que las reuniones son el perfecto vehículo para distender conflictos, generar puentes de entendimiento entre diferentes culturas, generaciones, ideologías y (una vez más, alineado a los objetivos del futuro titular de turismo): “constituirse en herramientas de reconciliación social” en los destinos del país.

Una industria de reuniones vibrante, organizada y profesional a la que habría que “escuchar” y atender desde diferentes perspectivas turísticas, económicas, educativas y sociales.