alexa Fiesta de la Vendimia 2010

Una vez más Cavas Freixenet abrió sus puertas para compartir este evento tan significativo, enmarcado por la bendición de las uvas y el pisado de las mismas

La mañana estaba fresca, con el cielo cubierto por algunas nubes y un viento ligero soplaba cuando llegamos a las instalaciones de Cavas Freixenet, en Ezequiel Montes, Querétaro. Una fiesta nos esperaba: La Fiesta de la Vendimia 2010.

Al llegar fuimos recibidos por Gemma Balaguer, directora de Relaciones Públicas de Cavas Freixenet, quien amablemente nos dio la bienvenida y nos conminó a celebrar junto con ellos la algarabía de dar inicio a un año más de producción vinícola.

A la entrada de las cavas, iniciamos el recorrido dirigidos por Ricardo EspíndolaGemma nos explicó que la Fiesta de la Vendimia es para ellos la época más importante del año, puesto que de ella depende la materia prima para la elaboración de los excelentes vinos que se hacen en ese lugar.

Es a finales del mes de julio y principios de agosto cuando se realiza el corte de la uva y la bendición de la misma para tener una buena cosecha y, por lo tanto, una mejor producción de vinos.

Así que llegó el momento de participar en esta fiesta, en un lugar donde predominaba el ambiente familiar y se veía deambular a la gente con su copa de vino en mano, disfrutando de la gran variedad que ofrece esta casa productora.

Lo primero que hicimos fue llegar a la entrada de las cavas, donde nos esperaba Ricardo Espíndola, experto sommelier, quien nos llevó a recorrerlas dándonos la información paso a paso del proceso que se realiza para obtener tan deliciosos vinos.


Una vez adentro nos explicó que en Cavas Freixenet se cuenta con dos líneas de producto: el vino espumoso, que ocupa el 80% de su producción total, y los vinos de mesa, con el 20%.

El primero es elaborado bajo el método tradicional “Champenoise”, pero con la materia prima y la mano de obra mexicana, lo que lo hace formar parte de la marca líder de producción y ventas entre todas las empresas dedicadas al vino.

Asimismo, Ricardo nos informó que México no es un gran consumidor de vino, ya que no existe una cultura acerca de su consumo y de la forma correcta de disfrutarlo de acuerdo con sus propiedades. “Difícilmente veremos un vino espumoso en una mesa mexicana acompañando una comida, generalmente sólo lo vemos en festejos familiares, Navidad o en Año Nuevo”.

Ya sumergidos en lo profundo de las cavas, a 25 mts. de profundidad, y percibiendo el olor de la humedad y la baja temperatura, lo que favorece el añejamiento de los vinos, pudimos conocer el proceso completo, desde cómo se extrae el líquido de la cosecha, hasta el proceso final del embotellado y etiquetado.

Durante el recorrido de las cavas, bajo una luz tenue, además de informarnos sobre el proceso de producción el sommelier Ricardo Espíndola también nos iba dando datos importantes, como el de que la especialidad de Cavas Freixenet son los vinos espumosos, del cual se elaboran nueve variedades, aunque también tienen dos líneas de vinos de mesa.

Asimismo, nos informó que las uvas cultivadas para la producción de sus vinos son: Sauvignon Blanc, Macabeu, Chenin, Pinot Noire, Sant Emilion, Malbec, Merlot y Chardonnay.

Finalizamos el recorrido de las cavas conociendo que el secreto de un buen vino espumoso es el tiempo, es decir, desde nueve hasta 28 meses de espera para obtener calidad, según lo que se quiera obtener.

Una vez que estuvimos fuera de la cava nos conducimos a la zona de enteramido para disfrutar de un pequeño desfile de modas por parte de Cuco México, quien nos mostró varios modelos hechos con manta ciento por ciento mexicana, mientras saboreábamos algunas de las variedades de vino de la casa.

Las barricas donde el vino reposa para obtener calidadPara cierta hora de la tarde llegó el momento más importante del día. Daría inicio la bendición de las uvas. El padre catalán José María Amenos, acompañado por Gemma Balaguer y Ricardo Espíndola, dio inicio a la ceremonia con una oración a la tierra, conminando a los productores a escoger una tierra fértil, como la de Ezequiel Montes, para poder obtener frutos buenos. “La calidad de la cosecha depende de la calidad de la semilla, porque de ella se obtendrán los mejores vinos”.

Una vez hecha la oración a la tierra y a sus frutos, el padre José María dio la bendición a las primeras uvas cosechadas con la aspersión, para que la producción del vino para todo el año sea buena.

Con esto se dio inicio al pisado de las uvas, una acción representativa de cómo en tiempos antiguos se hacía para obtener el jugo de las uvas. Subieron al lagar las modelos de Cuco México para así romper los hollejos para que saliera el mosto, al mismo tiempo que se provoca la siembra de las levaduras existentes en la piel de la uva y una aireación del mismo.

Momentos después, todo aquel visitante a la Fiesta de la Vendimia que así lo deseara tuvo la oportunidad de subir al lagar a disfrutar de la sensación de pisar la uva y dejar en cada pisada sus mejores deseos para una magnífica producción de vinos para todo el año.

Diversas actividades, para niños y adultos, dieron inicio. Un gran número de stands alrededor de las instalaciones ofrecían todo tipo de alimentos que hacían honor a la gastronomía queretana, además de algunos dulces y postres realizados de manera artesanal por los oriundos de la región, sin faltar, obviamente, el café.

Asimismo, en el templete se presentaron grupos de música pop, danza árabe, batucada con kapoeira, el cantante Paco Trejo y el grupo versátil Sol de Media Noche, entre otros entretenimientos dedicados a toda la familia. Cultura  y tradición se unieron en este magnífico evento, organizado por Cavas Freixenet.

Cuando empezaba a caer la tarde dimos por terminada nuestra participación en esta gran fiesta. Una experiencia inolvidable en la que aprendimos el proceso de elaboración de los vinos, conocimos las cavas, degustamos la gastronomía queretana y disfrutamos de diversos eventos familiares. Pero sobre todo, dijimos salud!! por las cosechas venideras…

 

Galería

A manera tradicional, el sommelier abrió una botella de vino con un sableLas uvas de la primera cosechaEl padre catalán José María Amenos dio inicio a la bendición de las uvasEl pisado de las uvas, como antiguamente se hacíaEl jugo de las uvas empieza a salir del lagar para llenar las tinajasCavas Freixenet, lugar de los vinos espumosos