alexa Presentan los atractivos de los castillos del valle de Loira
CASTILLOS
Durante la presentación de los Castillos de Loira

Cecile Feve, Sales Manager del Castillo de Amboise; Gaël Ibramsah, director comercial del Castillo de Clos Luce; Timothée Lahaie, comercial del Castillo de Chambord y Cyrille Brayé-Lécureuil, managing director del Chateau de la Bourdaisiere, visitaron la Ciudad de México para dar a conocer los atractivos, novedades y recorridos únicos que integran una de las regiones más bellas de Francia, el Valle de Loira.

La Oficina de Turismo de Francia, Atout France, presidida por Melanie Belin recibió la misión representante del Valle de Loira, conocido también como el Jardín de Francia, tiene un paisaje cultural, histórico y arquitectura única, además de concentrar los atractivos castillos.

En la presentación se aseguró que todos los elementos que reúne el Valle de Loira lo posicionan como el mejor lugar para disfrutar de un paseo inolvidable, en donde se encontrarán postales de ensueño que transportarán al visitante a la época renacentista por medio de recorridos por aldeas históricas y castillos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

CASTILLOS
El Castillo de Emboise

El Castillo de Emboise ocupa un lugar especial dentro de la historia de Francia. Fue la residencia de los reyes de Francia y la guardería de los infantes. Por sus estancias del Primer Renacimiento, este castillo vio pasar a un sinfín de ilustres invitados que dejarían en él su huella para siempre. Es también el lugar en el que descansa el gran Leonardo da Vinci.

Un siglo más tarde, el castillo sufre un desmantelamiento parcial y sirve de lugar de detención, especialmente para Nicolas Fouquet, el superintendente del rey. Tras la Revolución Francesa, Napoleón cede el castillo al excónsul Pierre-Roger Ducos, que destruye casi dos tercios del castillo. 

Desde el s. XIX hasta la actualidad, el Castillo Real de Amboise es restaurado en sucesivas ocasiones, y poco a poco se le ha devuelto el esplendor de antaño. En verano, un espectáculo de luces y sonidos, “La Profecía de Amboise”, hace revivir los fastos y las intrigas de la corte de Carlos VIII. Las proyecciones sobre las fachadas del castillo sirven como decorado a los 250 figurantes y especialistas ecuestres que participan en este espectáculo histórico sin precedentes.

CASTILLOS
El Castillo de Clos Lucé

En el Castillo de Clos Lucé, vibra el alma de Leonardo da Vinci, mezclándose con el recuerdo de tantos huéspedes célebres que colmaron las ricas horas de esta morada. Horas regias, genio, galantes y horas cruentas. Mirada retrospectiva a un lugar cargado de historia.

La epopeya de esta morada de ladrillos rosados y piedras de toba, construida sobre cimientos galo-romanos, comienza en 1471 durante el reinado de Luis XI. Ofrecido por el rey a su favorito Etienne le Loup, un antiguo marmitón al que ennoblece, el solar de Cloux, actual castillo de Clos-Lucé, se hallaba rodeado de fortificaciones, de las cuales sólo queda en pie la atalaya. En el fondo del parque, Etienne Le Loup poseía un palomar, conservado intacto, que podía albergar mil hornillas.

El castillo de Clos-Lucé es comprado por Carlos VIII en 1490, convirtiéndose en la residencia veraniega de los reyes de Francia, quienes viven en el castillo de Amboise, en el Valle del Loira.
Carlos VIII transforma la fortaleza medieval en castillo de recreo y ordena construir una capilla para la reina Ana de Bretaña, quien lloraba allí a sus hijos fallecidos a temprana edad.

CASTILLOS
Castillo Real de Chambord

Por consejo de su hermana Margarita de Navarra, en 1516, Francisco I invita a Leonardo da Vinci: Aquí serás libre de soñar, pensar y trabajar”. De esta forma acoge el rey de Francia al genio italiano que ha cruzado los Alpes a lomo de mula, trayendo consigo tres de sus obras más destacadas: la Gioconda”, “la Santa Ana” y “el San Juan Bautista” que terminará aquí, en el castillo de Clos-Lucé.
Leonardo recibe una pensión de mil escudos de oro al año y es nombrado “primer pintor, ingeniero y arquitecto del rey”. Hasta su muerte, acaecida el 2 de mayo de 1519, será objeto de un auténtico afecto por parte de Francisco I, quien lo llamaba "padre", de su hermana Margarita y de toda la Corte.

La muerte de Leonardo da Vinci cierra un capítulo de la historia del castillo de Clos-Lucé. En 1660, el solar de Cloux recibe el nombre de Castillo de Clos-Lucé. Más tarde pasa a manos de la familia de Amboise, que lo salva de la destrucción durante la Revolución.

CASTILLO
El Castillo de Bourdaisière

Declarado monumento histórico, el Castillo de Clos-Lucé pertenece desde 1854 a la familia Saint-Bris. A partir de los años sesenta se realizó una importante obra de restauración interior y exterior, con el objeto de devolverle a la morada su aspecto renacentista: fue así como la cocina, la gran Sala del Consejo, el dormitorio, las dependencias subterráneas en las que pueden verse cuarenta máquinas imaginadas por Leonardo da Vinci, la capilla y sus frescos recobraron su fisonomía de antaño.

El castillo Real de Chambord, es uno de los castillos más reconocible en el mundo debido a su arquitectura renacentista francesa muy distintiva que mezcla formas tradicionales medievales con estructuras clásicas italianas.

El diseño original del Castillo de Chambord fue hecho por Domenico da Cortona, pero modificado durante los veinte años que duró su construcción (1519-1539). Aunque se cree que Leonardo da Vinci estuvo implicado en el diseño original siendo invitado por el rey Francisco I, vivió y trabajó en Santa Clos Lucé cerca de Amboise. Fue enterrado en la Capilla de Saint-Hubert, a las afueras del castillo.

En el castillo se destacan ocho torres inmensas, 440 habitaciones, 365 chimeneas, y 84 escaleras. Cuatro vestíbulos rectangulares situados sobre cada piso se encuentran en el centro. Uno de los toques de luz arquitectónicos muy famosos entre el gran público, es la hélice doble de la espectacular escalera abierta donde la gente puede ascender y descender al mismo tiempo sin toparse con otra persona. El castillo está rodeado por 52,5 km² de árboles formando un bosque de 31 kilómetros (de 20 millas).

Durante más de 80 años después de la muerte de Rey Francisco I, los reyes franceses siguientes no le prestaron atención al castillo dejando que se deteriorara con el paso del tiempo. Finalmente, en 1639 el rey Luis XII lo regaló a su hermano Gastón d'Orléans quien lo salvó de caer en la ruina restaurándolo.

Clasificado como Patrimonio Mundial por la Unesco, Chambord seduce por sus techos, sus increíbles chimeneas, sus campaniles y su escalera de doble revolución cuya arquitectura está fuertemente impregnada del estilo de Leonardo da Vinci.

El Castillo de Bourdaisière del siglo XIV, fue ordenado construir por Francisco I de Francia para su amante Marie Gaudin. El castillo renacentista, originalmente con un foso lleno de agua y remodelado totalmente en el siglo XVII, tuvo diferentes propietarios. En el siglo XVIII, el duque Étienne François de Choiseul ordenó demoler el edificio y utilizar las piedras para la construcción del castillo Chanteloup.

En el siglo XIX, Barón Angelo decidió reconstruir el castillo en estilo renacentista. En esta ocasión, Angelo haría una versión idealizada con fachadas simétricas. Incluido en la categoría de monumentos históricos, durante la Segunda Guerra Mundial, el Castillo de Bourdaisière fue ocupado por los alemanes, quienes lo convirtieron en su refugio.

El príncipe Felipe y Mauricio Luis Alberto de Brawle, el “príncipe jardinero”, fueron los propietarios del castillo desde 1.991. Después de una profunda restauración del edificio, el Castillo de Bourdaisière se convirtió en un hotel.

El complejo del Castillo de Bourdaisière, al día de hoy, cubre 55 hectáreas y consiste en un edificio de arquitectura toscana del siglo XVI y un jardín que data del siglo XIX, el cual cuenta con más de 500 variedades de plantas, además de una colección única de tomates en Francia.