alexa Impuestos no son solución a la aviación sostenible
IATA
Willie Walsh, director general de IATA

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) advierte que los impuestos como solución para la reducción de las emisiones de la aviación, según el paquete normativo de la Unión Europea (UE) "Fit for 55", son medida contraproducente para el objetivo de la aviación sostenible. La política de la UE debe apoyar medidas sensatas para estimular la reducción de emisiones, como incentivos para combustibles de aviación sostenibles (SAF) y la modernización de la gestión del tráfico aéreo.

Willie Walsh, director general de IATA señaló: “la aviación está comprometida con la descarbonización como industria global. No necesitamos medidas persuasivas ni punitivas, como los impuestos, para impulsar el cambio. De hecho, los impuestos desvían dinero procedente de la industria que puede contribuir a la reducción de emisiones mediante la inversión en renovación de flotas y tecnologías limpias. Si queremos reducir las emisiones, los gobiernos deben establecer marco político constructivo que se centre, de forma inmediata, en los incentivos para la producción de SAF y el lanzamiento del cielo único europeo”. 

La descarbonización de la aviación exige combinación de medidas: Combustibles sostenibles de aviación, capaces de reducir las emisiones 80 por ciento, en comparación con los combustibles tradicionales. Su escasez y precios elevados limitarán su consumo a 120 millones de litros en 2021, parte muy pequeña si se compara con los 350 mil millones de litros que las aerolíneas pueden consumir en un año "normal".

Medidas basadas en el mercado para gestionar las emisiones hasta que las soluciones tecnológicas estén completamente desarrolladas. La industria respalda el Plan de compensación y reducción de carbono para la aviación internacional (CORSIA) como medida global para toda la aviación internacional. Esta medida evita la creación de mosaico de medidas            —nacionales o regionales— descoordinadas, como el sistema de comercio de emisiones (ETS) de la UE, que puede socavar la cooperación internacional. El solapamiento de las distintas medidas puede dar lugar a pagar varias veces por las mismas emisiones. IATA está sumamente preocupada por la propuesta de la Comisión Europea encaminada a que los Estados europeos dejen de aplicar CORSIA en los vuelos internacionales.

Cielo único europeo (SES) para reducir las emisiones que produce gestión fragmentada e ineficaz del tráfico aéreo (AT). La modernización de la ATM europea con el SES reduciría las emisiones de la aviación europea entre 6 y 10 por ciento, pero los gobiernos nacionales siguen retrasando su lanzamiento.

Nuevas tecnologías limpias y revolucionarias. Si bien es poco probable que la propulsión eléctrica o de hidrógeno puedan tener impacto significativo en las emisiones de la aviación dentro del período de tiempo de la UE "Fit for 55", en 2030, debemos seguir impulsando estas tecnologías que ya están en curso.

Walsh, indicó que: “la visión a corto plazo de la aviación es proporcionar transporte aéreo sostenible y asequible para todos los ciudadanos europeos con flotas impulsadas por SAF, así como una gestión eficiente del tráfico aéreo. Todos deberíamos estar preocupados con la “gran idea” de la UE de descarbonizar la aviación a costa de encarecer el combustible con impuestos. Esto solo puede desviar la aviación del lugar que debe ocupar. Los impuestos destruirán puestos de trabajo. Por el contrario, incentivar los SAF mejorará la independencia energética y creará empleos sostenibles. El esfuerzo debe ir dirigido a fomentar la producción de SAF y lanzar el cielo único europeo”.   

Fomento de los SAF. Es la solución más práctica a corto plazo para reducir las emisiones. Las transiciones energéticas tienen éxito cuando los incentivos a la producción reducen el precio de los combustibles alternativos y aumentan la oferta. La propuesta de la UE "Fit for 55" no incluye medidas directas para alcanzar esta meta. Sin medidas específicas para reducir los costes de SAF, propone, sin embargo, un aumento del 2 por ciento de los SAF para 2025 y, al menos, 5 por ciento en 2030.

Walsh añadió: “abaratar los SAF acelerará la transición energética de la aviación y mejorará la competitividad de Europa como economía verde. Por el contrario, encarecer el combustible de la aviación mediante impuestos es como marcar un gol en la propia meta que poco podrá contribuir para acelerar la comercialización de SAF”.  

Obligar a una transición gradual hacia SAF es medida menos eficiente si se compara con los incentivos de producción integrales, aunque puede contribuir a que los SAF sean más asequibles y disponibles en Europa, pero solo bajo las siguientes condiciones:

Que se limite a vuelos exclusivos de la UE. Esto limitará el impacto negativo sobre la competitividad del transporte aéreo europeo y los posibles desafíos políticos de otros países. Que se acompañe de medidas políticas que garanticen mercado competitivo e incentivos de producción adecuados. El uso obligatorio de SAF no debe permitir que las compañías energéticas desarrollen prácticas no competitivas, que solo repercuten en costes elevados para aerolíneas y pasajeros. Que esté ubicado en una zona con un nivel considerable de operaciones y cercana a refinerías de SAF.

Urgen acciones para el cielo único europeo. El SES lleva en la mesa de trabajo 20 años y apenas ha avanzado, a pesar de la promesa de una mejora de entre el 6 y el 10 por ciento en el desempeño ambiental, operaciones más seguras y reducción de los retrasos.

Para concluir Walsh dijo: “los políticos de Europa se apresuran a sermonear a las aerolíneas sobre los esfuerzos que la industria debería hacer para mejorar su eficiencia medioambiental. Pero guardan silencio cuando se trata de áreas de su propia responsabilidad. Recientemente, el Consejo Europeo ha sido incapaz de demostrar el liderazgo necesario para reducir las emisiones a través de la armonización de la gestión del tráfico aéreo europeo. Y la constante ausencia de apoyo político de los gobiernos a las propuestas del SES socava la credibilidad de 'Fit for 55' y del interés de Europa en impulsar soluciones reales para la sostenibilidad”.